🌈 Gran colgante Venus con Ónix cielo y Calcedonia.

Edición Limitada
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💎Ónix cielo 32mm 

💎Bolita de Calcedonia.

Tejida en hilo de 1mm. Tamaño colgante 7x4'5cm    

  • 📏Ajustable gracias a su cierre deslizante. 
  • 💎Gemas de la mejor calidad.
  • 🪩Detalles en Acero Inoxidable.
  • 💧Se puede mojar.
  • 🎁Envuelto con mucho cariño.

Propiedades del Ónix cielo:

El ónix cielo es una forma especial de ónix que se caracteriza por tener vetas blancas que parecen rayos de luz que atraviesan la piedra, dándole un aspecto celestial y místico. 

Según la historia, el ónix cielo era utilizado por antiguas civilizaciones como los egipcios y los romanos para protegerse de energías negativas y para conectar con los dioses. Se creía que esta piedra tenía la capacidad de purificar el cuerpo y el alma, así como de aumentar la intuición y la conexión espiritual.

Una piedra protectora que ayuda a repeler las energías negativas y a crear un escudo de luz alrededor de quien la lleva. También se cree que esta piedra tiene la capacidad de equilibrar las energías del cuerpo, promover la paz interior y estimular la creatividad y la inspiración.

Se asocia con el chakra de la corona, el centro de energía que nos conecta con lo divino. Se dice que esta piedra tiene la capacidad de abrir y activar este chakra, permitiendo una mayor conexión con la sabiduría universal y facilitando la comunicación con los seres de luz.

Propiedades de la Calcedonia:

La calcedonia es una variedad microcristalina de cuarzo formada principalmente por sílice (SiO₂). Se desarrolla cuando soluciones ricas en sílice penetran en cavidades, fracturas y poros de las rocas y van depositando capas microscópicas de cuarzo durante largos periodos de tiempo. Puede presentar tonos blancos, grises, azulados, rosados o ligeramente translúcidos según las impurezas y minerales presentes durante su formación.

En el plano energético, aporta calma, equilibrio y claridad emocional. Suaviza la tensión mental, facilita una comunicación más serena y ayuda a expresar sentimientos sin exceso de impulsividad. Favorece la armonía, la paciencia y la estabilidad interior, creando un estado de receptividad que permite escuchar, comprender y conectar con mayor profundidad.